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ENTORNO
Pontevedra es una ciudad de 80.000 habitantes, capital de la provincia (950.000 habitantes) homónima. Está situada en el centro de las Rías Bajas, en Galicia, junto a la desembocadura del río Lérez, que la circunda para después formar la Ría de Pontevedra.
ORIGEN El origen de la ciudad estuvo siempre relacionado con su situación estratégica, tanto en las primeras vías romanas como posteriormente en la ruta medieval del Camino Portugués a Compostela. Los puentes son los elementos más significativos de la historia de la ciudad, tanto el del Burgo, en la capital, como el de Ponte Sampaio, en el sur.
POBLACIÓN Y PARROQUIAS La mayor parte de la población municipal vive en el centro urbano, si bien una parte importante está distribuida por las 15 parroquias que la circundan, dos de ellas mirando a la ría de Vigo, en el sur: Ponte Sampaio y Canicouva. En el norte están las parroquias de Campañó, Alba, Cerponzóns, Verducido, Santa María y San André de Xeve, además de Lérez, prácticamente insertada en el centro urbano.
Hacia el este se encuentran Mourente, Bora y Marcón, y hacia el sur miran Tomeza, Salcedo y Lourizán.
COMARCA La ciudad lidera un área comarcal de 121.000 habitantes, y es el centro de diversas iniciativas comarcales relacionadas con la planificación estratégica, el desarrollo rural, la promoción del turismo, la gestión de aguas, el transporte público, etc. Los ayuntamientos que forman parte del Área Territorial Urbana (ATUP) son Poio, Marín, Vilaboa y Pontevedra, a los que se unen Barro, Cotobade, Campolameiro, Pontecaldelas y A Lama para algunas iniciativas conjuntas.
LAS COMUNICACIONES La ciudad se encuentra en pleno centro del Eje Atlántico, entre los polos urbanos de Vigo y Vilagarcía. Está comunicada con la autopista AP9, que recorre Galicia de norte a sur y se encuentra a 30 km del aeropuerto de Vigo y a 60 del de Santiago. Por mar se comunica a través del Puerto de Marín Pontevedra, situado a 3 km del centro urbano y de las principales vías de comunicación.
LA CIUDAD GALLEGA QUE MÁS CRECE Desde 1999, Pontevedra crece en población una media de cerca de 1.000 personas por año, y es la primera ciudad gallega en crecimiento. Normalmente, la ciudad ofrece la tasa de desempleo urbano más baja de Galicia, la población urbana más joven de Galicia, la tasa de ciudadanos urbanos que menos emigran del país y el mayor índice de natalidad urbana.
EL ORIGEN DE PONTEVEDRA Existe alrededor del nacimiento de nuestra ciudad una leyenda de carácter erudito gestada en la época de mayor desarrollo económico y social de la villa: el Renacimiento. Fue en esta época cuando se elaboró este fantástico origen para darle mayor lustre a la por aquel entonces pujante villa. Para ello se hizo responsable de su fundación a Teucro, uno de los héroes de la Guerra de Troya, que tras la muerte de su hermano Ayax y al ser aborrecido por su padre, Telamón, marchó a Galicia, y bautizó la ciudad donde se aposentó con el nombre de Helenes. No obstante, diversos estudios históricos y arqueológicos más recientes no detectan restos de presencia humana en este valle anteriores a su integración en el Imperio Romano.
FVUNDOTE TEVCRO VALIENTE DE AQVESTE RIO EN LA ORILLA PARA QUE EN ESPAÑA FVESES DE VILLAS LA MARAVILLA [DEL ZEBEDEO LA ESPADA CORONA TU GENTILEZA VN CASTILLO PVENTE Y MAR ES TIMBRE DE TV NOBLEZA]
(Estrofas de autor desconocido grabadas en piedra en el antiguo ayuntamiento pontevedrés)
ÉPOCA ROMANA Después de la integración de Gallaecia en el Imperio Romano, se procedió a la construcción de una serie de vías de comunicación que la uniesen comercialmente con el resto de la Península. Una de estas calzadas, la vía XIX, unía los tres principales núcleos administrativos galaicos: Bracara Augusta (Braga), Lucus Augusti (Lugo) y Asturica Augusta (Astorga). En Pontevedra, esta vía cruzaba el río Lérez. La mansión Turoqua (núcleo de población) se emplazaba en las proximidades del lugar que ocupa hoy el puente del Burgo, en pleno centro histórico de la ciudad. Fue tiempo después cuando se decidió edificar un nuevo puente para salvar el cauce del río. Estas dos construcciones fueron decisivas para que se fuese conformando un núcleo habitado. El descubrimiento en 1988 en la cabecera sur del puente de una columna miliaria, dedicada en el año 137 al emperador Adriano, confirma el paso de la calzada romana por el lugar.
SIGLOS XII A XV Otro momento importante en la historia de Pontevedra es el que corresponde al reinado en Galicia de Fernando II durante la última parte del siglo XII. En este momento se produjo una cierta reactivación de la actividad comercial debido a la restauración de caminos y puentes, y parejo a este fenómeno el lugar hoy ocupado por la ciudad volvió a poblarse, después de pasar por un período de cierto vacío en el altomedievo.
Una escrito del Monasterio de Lérez fechado en 1141 da testimonio de la existencia de un lugar denominado "Pontus Veteri", en alusión directa al viejo puente romano, en desuso a causa de su estado de ruina. Este puente comenzaría a ser reemplazado por otro medieval -el que hoy podemos ver modificado- en el mismo año en que Fernando II otorga el foro a los habitantes de la villa (1169). Desaparece así todo rastro visible de la construcción romana que había dado origen y nombre a la ciudad.
En la actualidad no se conserva el foro original de Fernando II, sino una confirmación de Alfonso X del año 1264. Los privilegios y exenciones que se le fueron concediendo a la ciudad actuaron como importantes dinamizadores de su actividad económica. Entre las concesiones destacan el monopolio de la fabricación de grasa de saín en Galicia, así como del curado de pescado (no la salazón) (1229) y la adjudicación del puerto de carga y descarga de Galicia (1452).
Las sucesivas ampliaciones del recinto amurallado pontevedrés vienen determinadas por el crecimiento demográfico y por el desarrollo de actividades económicas en la villa, que precisaba de espacios más amplios donde poder expandirse. A estas causas se une el deseo de la Corona de controlar la producción y el tránsito de mercancías.
La actividad económica de la ciudad alcanza su mayor esplendor bajo el reinado de Enrique IV, al concederle a la ciudad en 1467 el privilegio de una feria franca, de 30 días de duración, que se celebraba quince días antes de la festividad de San Bartolomé. Para la celebración de estas ferias, se amplió de nuevo la muralla para dar cabida a la plaza de la Herrería, que albergaría el recinto ferial.
SIGLO XVI En el siglo XVI, Pontevedra se convierte en una de las más populosas villas gallegas con un gran puerto pesquero ligado al comercio internacional, en el que destaca la actividad de la exportación de pescado salado a Portugal. Testimonio de esta época es la magnífica iglesia de Santa María, levantada gracias a las aportaciones del poderoso Gremio de Mareantes que, por aquel entonces, tenía el monopolio de la exportación de salazones.
A finales del siglo XVI comenzaron a ser notables los síntomas de la profunda crisis en la que se sumió Pontevedra durante los siglos XVII, XVIII y XIX, y que tiene su origen en diversos factores que van desde las adversidades climáticas a las políticas, negativas para la ciudad y para Galicia, agravadas por la Corona, que se desentendió de una población que, a pesar de ser la más populosa de Galicia, estaba agonizante al entrar en decadencia su principal actividad económica: la pesca.
SIGLOS XVII-XVIII Durante los siglos XVII y XVIII la decadencia se agudizó debido a una situación de inestabilidad política provocada por las constantes guerras que había en ese momento (Portugal y la sucesión a la corona española, la ocupación inglesa), que contribuyeron a la decadencia del comercio exterior.
La población de la ciudad se redujo a la mitad, en unos siglos en los que se duplicó en Galicia y se triplicó en el resto de la comarca pontevedresa. Esta crisis demográfica fue ocasionada por epidemias y graves enfermedades.
SIGLO XIX A comienzos del siglo XIX, la economía de Pontevedra se basa fundamentalmente en la actividad artesanal, en el comercio y, en menor medida, en la pesca y la agricultura. En 1833, con la creación de las provincias, se convierte en la capital de la provincia del mismo nombre que la ciudad. Gracias a las funciones económicas que se derivaron de esta condición, así como al hecho de ser cabecera de comarca, Pontevedra se transformó en una urbe administrativa que atrae a burócratas, burgueses, profesionales y artesanos de todo tipo.
En esta época, ante la necesidad de contar con espacios para la edificación, la ciudad cambia su fisonomía; de este modo, se derrumban las murallas y se abren nuevas calles, como la que conduce hoy desde la Oliva al Virgen del Camino (en la actualidad calle de García Camba) o la que va desde la calle del Comercio a la Michelena. Igualmente, se desarrollan obras de infraestructura y saneamiento, se construyen escuelas y hospitales, se crean espacios de uso público como la alameda del Arquitecto Sesmeros, y llega el ferrocarril.
En definitiva, tanto el esplendor social y cultural, como el devenir oficial de la villa posibilitaron el desarrollo urbanístico, comercial e industrial de Pontevedra.
SIGLO XX En las primeras décadas del siglo XX, Pontevedra vive un momento de especial efervescencia cultural y política. Tiene especial relevancia la creación de la Misión Biológica de Galicia y la fundación, en diciembre de 1931, del Partido Galleguista, dirigido por Bóveda y Castelao, origen del nacionalismo gallego actual.
En 1936 tiene lugar el alzamiento militar del general Franco que da paso a una dura guerra civil, fomentada por los odios y enfrentamientos acumulados durante años. Tras su final tres años más tarde, vendría la represión por parte de los triunfadores nacionalistas. Así las cosas, numerosas personas fueron asesinadas, fusiladas u obligadas a marchar al exilio.
Como consecuencia de esta guerra, las dos primeras décadas de la dictadura franquista son de enormes dificultades económicas para la mayoría de la población.
El cambio se produjo en la década de los 60, que se caracteriza por un desarrollo sostenido que empieza a manifestarse más claramente a principios de los 70, coincidiendo con la muerte de Franco en 1974 y con la transición democrática española. En estos años se produce un auge extraordinario de la construcción que llega a convertirse, hasta el día de hoy, en uno de los grandes motores de la economía pontevedresa.
En los últimos tiempos se la ha reconocido su labor en diversos campos a muchas figuras del ámbito gallego. Así, en el año 1999, el Ayuntamiento de Pontevedra rindió por vez primera un homenaje institucional a Alexandre Bóveda (figura clave en la historia contemporánea de Galicia) asesinado el 17 de agosto de 1936, y a otras figuras importantes en la historia política de Pontevedra que fueron fusiladas el 12 de noviembre de ese mismo año por defender a Galicia, la libertad y la justicia social: el comandante Ramiro Paz, el maestro Xermán Adrio, el abogado y ex gobernador civil Xosé Adrio, los médicos Amancio Caamaño, Luís Poza y Telmo Bernárdez, el capitán de asalto Xoán Rico, el profesor de instituto Paulo Novás, el industrial Benigno Rey y el escritor Vítor Casas.
EL EDIFICIO
- 4 chalets unifamiliares de lujo, en parcelas independientes, con piscina, barbacoa y zona ajardinada en cada una de las parcelas.
- Desde los chalets se puede contemplar una magnífica panorámica de la ria de Pontevedra.
- Situado en la parroquia de San Martiño de Salcedo, Pontevedra.
- Porcentaje de ejecución de la obra 21%.
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